miércoles, 8 de abril de 2026

LAS ESTAMPILLAS (UN CUENTO DE CLAUDIO AMADEO VIGGIANO)

 

-          Abuela, mirá mi colección de estampillas.

-          Que lindas. Te voy a regalar unas que tengo guardadas.

-          Reconozco a la chica de la imagen. Que hermosa que era.

-          Claro que sí.

-          ¿Hace mucho que las tenes guardadas?

-          Mucho. Las tenía escondidas. Las llegaba a encontrar tu abuelo y me las tiraba a la basura.

-          ¿Por qué?

-          Nunca entendí bien.

-          Jamás me hablaron de ella ni en casa ni en el colegio.

-          En una época, increíblemente estaba prohibido nombrarla.

-          Ahora que entré a la Universidad, veo que tampoco se la nombra.

-          Sos la primera de la familia que va a la Facultad, pero calculo que ahí pasará lo mismo que pasa en todos lados.

-          ¿Murió joven?

-          Si, muy joven. Cuando murió, esas bestias le hicieron de todo. Robaron el cadáver, lo llevaron de acá para allá. Nadie sabia donde estaba. Más de veinte años después, su cuerpo volvió al país. Ahora descansa en la Recoleta.

-           ¿Fuiste a visitarla?

-          Recién después de que murió tu abuelo, pude llevarle una flor.

-          ¡Que historia! No me la voy a olvidar nunca, y voy a guardar estas estampillas para siempre.

-          La gente olvida rápido. Y así le va.




No hay comentarios:

Publicar un comentario